Qbstt

Posts Tagged ‘flannery’

como si aguantara el leve peso de un corazón humano

In Listado de entradas, Literatura, Razones para la fe on agosto 19, 2011 at 14:33

-Señora -dijo, y se volvió hacia ella para dedicarle toda su atención-, permítame decirle algo. Hay un doctor en Atlanta que cogió un cuchillo y sacó el corazón humano, el corazón humano -repitió, inclinándose hacia ella-, del pecho de un hombre y lo sostuvo en la mano -y extendió la mano, con la palma hacia arriba, como si aguantara el leve peso de un corazón humano- y lo estudió como si fuera un polluelo de un día, y, señora -dijo, e hizo una larga pausa dramática durante la cual adelantó la cabeza y sus ojos color arcilla brillaron-, ese hombre no sabe más qu’ustedes o que yo acerca d’eso.

-Es verdá -dijo la anciana.

-Vaya, si cogiera ese cuchillo y cortara todas las puntas del corazón, todavía no sabría más que ustedes o que yo, se lo aseguro. ¿Que s’apuestan?

-Na -respondió la anciana sabiamente-.

(Flannery O’Connor. En “La vida que salvéis puede ser la vuestra.”)

Es esa prevaricación que se llama materialismo: fascinados por la creación buscamos las causas inmediatamente Leer el resto de esta entrada »

Mucho más de lo que leo, Flannery

In Listado de entradas, Literatura, Razones para la fe on julio 28, 2011 at 17:00

Hace como algo más de un mes una persona me puso un comentario en el blog. Me recomendaba los cuentos de Flannery O’Connor, más en FOC. Estuve indagando sobre quién era Flannery, una escritora americana, del sur de los USA y católica lo cual me pareció ciertamente insólito. Leí sobre su obra que pertenecía el género que denominaban “gótico sureño”. Pues bueno, luego leí referencias que la relacionaban con Poe. Buff, no sé por qué pero los cuentos de Poe algunos me entusiasman y otros me aburren soberanamente. Sin embargo su forma de escribir en pequeñas dosis me hace gracia, aunque en gran cantidad me parece un tostón.

Vamos, que puse en mi lista de lectura a Flannery por si acaso pero de entrada ni fú ni fá. He comprado el libro de cuentos completos de FO’C y he empezado por: “Un hombre bueno es difícil de encontrar”

Mi conclusión es que me ha gustado pero me desconcierta, es duro y seco. Supongo que una persona que tenga más conocimiento del sur estadounidense puede entender algo más acerca de los personajes y el lenguaje que utilizan, a ver si leyendo más lo voy pillando.

No sé por qué pero me ha dado la sensación de que en sus cuentos hay mucho más de lo que leo. De que no estoy pillando el fondo del asunto. No tiene pinta que la crudeza de los hechos que se narran sean porque sí.

Es como si de un hachazo te intentase decir que esto de la fe y de cómo es el alma humana y su redención no es puro sentimentalismo. Es exagerar ciertas facetas, ciertas caras del alma humana para decir que no hay hombres buenos ni hombres malos, no hay hombres hipócritas ni hombres sinceros. Todos tenemos dentro todos esos “hombres” encarnados en cada personaje. Es como si te dijesen que EN LA BÚSQUEDA NO SIEMPRE ENCONTRARÁS SOLUCIONES, TAN SÓLO RESPUESTAS y no en los tiempos que marca tu voluntad. Para el voluntarismo, para el utilitarismo, para el materialismo hostiles no es concebible una respuesta que no sea solución. Y cuando una pregunta surge de esta guisa la pregunta misma es considerada absurda y todo se “explica” con el AZAR. Y cuando nos preguntamos por qué me ha tocado a mí esto, si es para bien muchas veces nos adjudicamos la autoría a nosotros mismos. Y si es para mal pensamos en la “mala suerte” o directamente no pensamos. Al final el azar es una forma muy sutil y que suena lo suficientemente “científica” u “objetiva” de no decir absolutamente nada. Es un decir: ni lo sé ni me quiero preguntar por ello, no tiene sentido… Es el drama de la razón “agresiva” y obsesivamente escéptica. Parecería que Flannery presenta estas situaciones para romper de golpe con esta forma alienada de ver la vida.

He leído por ahí que en los cuentos de Flannery “las imágenes y acciones que [la autora] crea pueden resultar deformes y exageradas para la mentalidad católica. El gran error que el lector católico irreflexivo suele cometer es suponer que el escritor católico escribe para él” Ya, claro… pero en el mundo de hoy en día probablemente cada vez haya más católicos reflexivos que durante algún periodo más o menos largo de su vida hayan dudado de su fe y entiendan bien el “salto” desde esa alienación en el mundo a la alegría que supone descubrirse como ser que ha sido creado. Y por eso el lector católico disfruta de Chesterton y de su inmensa alegría y su gran sentido del humor y, dando un salto, también de San Juan de la Cruz y de su alma con ansias en amores inflamada.

¡Qué bueno es el Señor!