Qbstt

¡Venid, monos benditos de mi Padre!

In Listado de entradas on junio 13, 2012 at 14:00

Otro episodio de la serie “pensamiento mágico cientifista: la gran verdad filosófica que existe es que no existe ninguna verdad filosófica; también denominada: grrr, zombi cientifista querer comer tú cerebrooo…”

Es curioso como las modas del pensamiento van y vienen y si el argumento de la raza como factor totalmente determinante en el ser humano, el racismo, en algún momento tuvo una cierta popularidad, se desvaneció en el aire. No, el determinismo genético ni es cierto (epigenética) ni está de moda. Es una de esas cosas que sorprendió en la presentación del mapa del genoma humano en 2001. La genética es un factor más que únicamente condiciona de forma no absoluta al ser humano al igual que lo hacen su entorno cultural y medioambiental. Por eso podemos decir que el hombre es más que sus genes; en él hay algo que es irreductible a lo puramente biológico.

Los materialistas se deprimen cuando descubren que un tomate tiene unos 7.000 genes más que una persona. O que sólo nos diferencia el 1,5% del genoma de los chimpancés. O que apenas tengamos el doble de genes que una mosca. El ser humano no parece tan fácil de entender. Sip, es chungo de explicar que mientras un chimpancé espabilao tenga por logro meritorio alcanzar una banana con un palo, el ser humano se haya podido montar semejante chiringuito:

Parece que mientras que la actuación de los animales está totalmente determinada por sus leyes biológico-instintivas, el ser humano tiene una libertad de actuación que permite, aún con los condicionantes que antes comentábamos, autodeterminarse. Y si añadimos que tiene mucho sentido decir que el “obrar” se desprende del “ser”, pues no entiendo cómo le pueden llamar a alguien fanático por pensar que de nuestra libertad de actuación se pueda desprender la existencia del alma. Voy más lejos, si la existencia del universo no es eterna -parece que tuvo un principio- ni la materia interactúa de forma totalmente caótica (a día de hoy se distinguen cuatro principios fundamentales) parece que tiene sentido pensar en la existencia de un primer motor creador. Más aún, la existencia de nuestra libertad de actuación, la base de lo que podríamos considerar “persona”, parece indicar que ese primer motor tendría que ser también un Dios personal, por tanto libre, en vez de una “energía” mecanicista, impersonal o algo así, sometido a unas leyes de funcionamiento; resulta difícil de concebir la forma por la que un ente sujeto a cuatro leyes determinadas pueda crear un ser libre. Digo yo.

Otra cosa curiosa es que los animales están sujetos a ciertas leyes por las cuales se ven instintivamente impulsados a la perpetuación de la especie. Si se exinguen es por algún ajente externo como el entorno ambiental. Sin embargo el pensar que el ser humano no es más que otro animal y no hay ninguna diferencia esencial sino sólo de grado nos lleva a decir cosas como ésta:

Si contempláramos nuestra vida objetivamente, veríamos que no es algo que debamos infligir a otros. […] entonces, ¿Por qué no convertirnos voluntariamente en la ultima generación sobre la Tierra? Si nos pusiéramos de acuerdo todos para esterilizarnos, no serian precisos sacrificios. ¡Podríamos estar de fiesta hasta la extinción! (Peter Singer, Should this be the last generation?, the New York Times, june, 6, 2010)

Éste no sabe que la burbuja se pinchó y la fiesta se acabó, me pregunto quién se piensa que iba a pagar las pensiones de la generación extinción cuando fuesen ancianos. Pero bueno, eso ya es divagar. Cosas como esta frasecita de P. Singer-mata-niños son las que contradicen radicalmente la base animal (materialista) de la que parten. Si alguien puede decir eso es porque somos más de lo que supone.

John C. Eccles, Premio Nobel por su trabajo sobre neurofisiología, dijo al respecto del alma:

¿Qué podemos conocer del alma? Los sentimientos, las emociones, la percepción de la belleza, la creatividad, el amor, la amistad, los valores morales, los pensamientos, las intenciones… Todo nuestro mundo, en definitiva. Y todo ello se relaciona con la voluntad, es aquí donde cae el materialismo, pues no explica el hecho de que yo quiera hacer algo y lo haga

Más aún, un animal come, duerme, y en un entorno adecuado a su especie no parece necesitar más. El ser humano no es así, crea contínuamente nuevas necesidades y no parece acabar satisfecho. Una persona con dinero nunca parece considerarse con suficiente dinero. Una persona con conocimientos nunca cree tener los suficientes. Algunas personas que le gusta viajar no terminan de considerar que ha viajado suficiente. Algunas persona que le gusta el arte busca nuevas obras que contemplar. Y en muchas ocasiones tras buscar mucho algo que pensamos que nos va a llenar, que nos va a hacer felices, no nos llena; o su repetición nos termina por cansar, por aburrir. ¿Qué busca el ser humano que parece que nunca logra sentirse plenamente feliz? ¿Qué aspecto del ser humano es tal que nada finito y temporal logra llenarle plenamente?

(fuente)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: