Qbstt

Ser una chuleta es muy triste, se puede hacer mucho mejor

In Listado de entradas on diciembre 15, 2011 at 23:38

Hace poco leí que Paz Vega se había hecho una serie de fotos eróticas junto a la imagen de la Virgen. A veces tengo la sensación de que alguno sólo sabe hacer “arte” escandalizando. Lo malo es que a estas alturas nos escandalizan pocas cosas. De hecho yo cuando dicen de una obra que es “provocativa” suelo empezar a bostezar sólo de imaginarme el coñazo que va a ser. Y al final parece que hay que llegar a estas cosas lamentables para intentar dar la nota y obtener un poquito de atención.

Desde el punto de vista de alguien no cristiano pienso que no es únicamente una cuestión de respeto sino también de tener una cierta empatía con los demás. Paz, hermana, tienes la misma empatía con los demás que una lombriz…

En fin, que pena… Se podría haber echo algo mucho mejor y no tanta tontería, porque guapa, es guapa:

Recuerdo una cosa que leí de Lewis que me pareció bastante bien explicado. Aprovecharé la coyuntura para proponer algo bueno. Dice Lewis:

“La castidad es la menos popular de las virtudes cristianas. No hay manera de evitarla: la norma cristiana es “O boda, con fidelidad absoluta a la pareja, o la abstinencia total”. Esto es tan difícil y tan contrario a nuestros instintos que, evidentemente, o el cristianismo se equivoca o nuestro instinto sexual, tal como es en la actualidad, se ha desvirtuado. Una de dos. Naturalmente, siendo cristiano, creo que es el instinto lo que se ha desvirtuado.”

Lewis no nos deja así, nos da unas ciertas razones, claro. Y es que parece que el apetito sexual es algo que especialmente podemos tener un tanto desordenado, quizá más que otras pulsiones:

“Podemos reunir un público considerable para un número de strip-tease; es decir, para contemplar cómo una mujer se desnuda en un escenario. Supongamos que llegamos a un país donde podría llenarse un teatro sencillamente presentando en un escenario una fuente cubierta, y luego levantando lentamente la tapa para dejar que todos vieran, justo antes de que se apagasen todas las luces, que esta contenía una chuleta de cordero o una loncha de tocino, ¿no pensaríais que en ese país algo se había desvirtuado en lo que respecta al apetito por la comida? ¿Y no pensaría alguien que hubiese crecido en un mundo diferente que algo igualmente extraño ha ocurrido en lo que respecta al instinto sexual entre nosotros?”

Hay quien diría que en ese extraño país lo más probable es que pasen mucho hambre y por eso se dan esas cosas…

“Estoy de acuerdo con él en que si en un país extraño, descubriésemos que números similares con chuletas de cordero fueran populares, una de las posibles explicaciones que se me ocurriría sería la hambruna. Pero el próximo paso sería poner a prueba esa hipótesis averiguando si, de hecho, en ese país se consumía mucha o poca comida. Si la evidencia demostrase que se consumía mucho, tendríamos, naturalmente, que abandonar nuestra hipótesis de la hambruna e intentar pensar en otra.”

“Los anticonceptivos han hecho de la permisividad sexual algo mucho menos costoso dentro del matrimonio y mucho más seguro fuera de él que en ninguna otra época, y la opinión pública es menos hostil a las uniones ilícitas, e incluso a la perversión, que lo ha sido desde los tiempos paganos. Tampoco es la hipótesis de la “hambruna” sexual la única que podríamos imaginar. Todos sabemos que el apetito sexual, como otros de nuestros apetitos, aumenta con la satisfacción. Los que se mueren de hambre pueden pensar mucho en la comida, pero también lo hacen los glotones; a los ahítos, igual que los hambrientos, les gusta la tentación.”

Es curioso porque se nos suele decir que el deseo sexual es igual que cualquier otro de nuestros deseos naturales y que lo mejor para nosotros es abandonarnos a ése impulso. Se suele oir:

“El sexo no es algo de lo que debamos avergonzarnos”. Pueden querer decir dos cosas. Pueden querer decir: “No hay nada de qué avergonzarse en el hecho de que la raza humana se reproduce de una cierta manera, ni en el hecho de que esto produzca placer.” Si se refieren a esto, tienen razón. El cristianismo dice lo mismo El problema no es el hecho en sí, ni el placer que produce. Los antiguos maestros cristianos dicen que si el hombre no hubiera caído, el placer sexual, en vez de ser menor de lo que es ahora, sería en realidad mayor. Sé que algunos cristianos confundidos han hablado como si el cristianismo pensara que el sexo, o el cuerpo, o el placer fueran malos en sí mismos. Pero se equivocaban. El cristianismo es casi la única de las grandes religiones que aprueba el cuerpo totalmetne, que cree que la materia es buena, que Dios mismo tomó una vez un cuerpo humano, que recibiremos alguna especie de cuerpo en el cielo y que este será una parte esencial de nuestra felicidad, de nuestra belleza y nuestra energía. El cristianismo ha glorificado el matrimonio más que ninguna otra religión, y casi toda la mejor poesía de amor del mundo ha sido escrita por cristianos. Si alguien dice que el sexo, en sí mismo, es malo, el cristianismo le contradice inmediatamente. Pero, por supuesto, cuando la gente dice: “El sexo no es algo de lo que debamos avergonzarnos”, puede querer decir: “el estado en el que se encuentra ahora el instinto sexual no es nada de lo que debamos avergonzarnos”.

Pues bueno…

“No hay nada de qué avergonzarse en el hecho de disfrutar de la comida, pero sí habría de qué avergonzarse si la mitad del mundo hiciera de la comida el mayor interés de su vida…”

Pues eso… no seas tan chuleta…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: