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La que se armó…

In En la Iglesia, Listado de entradas on junio 13, 2011 at 09:09

Y llegó Pentecostés y hubo que preparar la vigilia. Y ya de paso queríamos aprovechar para bautizar a mi niña. Y la cosa me hacía ilusión… Así que estuvimos el sábado entero preparando la asamblea y el ágape. Celebrábamos dos comunidades juntas y se me ocurrió que a mi familia y a algunos amigos también les haría ilusión así que les invité… ¡ay!

El bautizo fue increíble, bautizo por inmersión, y la nena no dio mucha guerra ni lloró, de hecho tras el bautizo decidió que ya había tenido emociones suficientes por ese día y se durmió completamente ya en brazos del Señor y de su madre.

Mi familia estaba sentada detrás de mí y se oía un murmullo de fondo. Antes de la consagración una tía me llamó y en tonillo despectivo me preguntó que cuantos hijos pretendía tener. Gracias a Dios no dije ni mú, me dí la vuelta tranquilamente, pero según lo pensaba me iba enfadando. Como era el momento de la consagración vi allí el Cuerpo del Señor elevado en las manos del cura y pensé en la de veces que yo me había burlado de otros por el mismo motivo antes…

Tras la vigilia pasamos al ágape y allí se terminó de montar la marimorena. Uno de mis familiares diciendo a una persona de otra comunidad que así “echábamos a la gente de la Iglesia” y la pobre sonrió y dijo que no era así. Otro me preguntó que si esas lecturas las habíamos elegido nosotros y le intenté explicar que eran las que ponía la Iglesia para ese día. Él dijo que le extrañaba mucho. Yo me reí y le dije que las lecturas son las que son a lo que me respondió que sería otra “versión” de las lecturas. (¿Serán las lecturas versión 2.0?)

Una hermana de comunidad, por lo visto, conocía a uno de mis tíos y se puso a hablar con él de sus cosas. Miré a mi tía y parecía que iba a estallar. Y así fue. Sin venir a cuento le soltó que no estaba de acuerdo con nada de “todo esto de las comunidades” y la otra pobre no hacía más que intentar cambiar de tema de la forma más conciliadora que podía.

A todo esto fueron entrando a la sala hermanos de otras comunidades, sacaron la guitarra y empezaron a tocar. Algunos empezaron a dar palmas y a bailar y otros a cantar. Y mientras por el otro lado de la sala mis familiares echando en cara a los de la comunidad estas cosas. ¡Vaya cuadro! Me recordó a las pelis del oeste cuando hay una pelea en el bar y mientras el pianista toca una canción movidita hasta lanzan a un vaquero encima del piano y se acaba la música. Gracias a Dios no llegamos a ese extremo. Al final mis tíos se fueron, no sin antes dejarme algún “recadito” como que teníamos que ser “tolerantes” (¡¡¡¡!!!!!) y que “rezara por los pecadores” (ufff). Y se quedaron sólo mis amigos y por fin pude estar un rato con ellos, estuvieron haciendo gracietas y me pude reir y relajar un rato. Incluso se quedaron hasta el final y nos ayudaron a recoger todo.

Volvimos a casa en coche, la niña seguía dormida y mi mujer no tardó en acompañarla. Y conduje hasta casa pensando que es curioso cómo mis amigos, la gente más joven, aunque la mayoría no vaya nunca a misa, quizás les pareciese un poco largo, pero ni siquiera pusieron mala cara sino que fueron encantados e incluso me preguntan cosas que les llaman la atención de la liturgia. Es más, unos amigos se quedaron hasta el final del ágape y al día siguiente se tenían que levantar los dos a trabajar, incluso ella estaba de guardia con el busca conectado todo el rato y allí estuvieron de buen humor… Sin embargo mi familia, todos mayores, parece que van con ganas de bronca…

Salí dolido de la vigilia por el espectáculo tan lamentable y me arrepentí de haberles invitado porque al final no pude disfrutar el bautizo ni la vigilia como me hubiera gustado. Sin embargo al día siguiente el Señor nos regaló una convivencia en el campo y coincidimos con otras comunidades. Me lo pasé genial, rezamos laudes todos juntos, comimos, incluso a uno se le ocurrió llevar postre para todos! Estuvimos varios jugando al frontenis un buen rato. Cuando fuimos a beber agua a la fuente había unos veinte chavales de las comunidades echándose agua unos a otros y por supuesto acabamos todos completamente empapados… Hacía mucho que no me lo pasaba tan bien. Parece que el Señor nos da en cada momento lo que necesitamos 🙂

¡qué bueno es el Señor!

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  1. ¡MUCHAS FELICIDADES!, ya tu niña es hija de Dios, que gozada.

    No sé con cuántos hijos os bendecirá el Señor, pero como sean un puñaíllo… al tercer bautizo irá poca familia jajaja. En mi comunidad pasó y pasa eso, ocurre SIEMPRE la misma historia con la familia; ni te imaginas la que montaron en el tercer bautizo de los hijos de un matrimonio cuando quisieron que los padrinos del niño fueran unos hermanos de comunidad, eso fue la guinda del pastel jajaja.

    Adelante, Dios te ha rescatado, así que VIVE, y vive conforme Él te diga que has de hacerlo.

    Gracias por esta historia que nos has contado.

    • ¡Muchas gracias! Jo, que razón tienes, lo de los padrinos es un tema controvertido porque el padrino tiene que tener fe y ayudar a transmitir la fe, no sólo dar la propina y esto es complicado de asumir para muchos…

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